miércoles, 22 de febrero de 2012

Diosa


Venus





Me pongo tierno al recordar cómo me gustan sus ojos al sonreír,

enmarcados en arcos dignos de ser expuestos en las calles de París.

Me invade el deseo si por algún acaso tus blancas piernas imagino,

blancas como el candor, y mas dulces que el vino.

cierro los ojos y a lo lejos puedo percibir tu delicado aroma,

invadiendo mis sentidos y desarmando toda mi tranquilidad.




De tus tersos labios carmesí, no se podría tan solo hablar

pues cuesta pensar en ellos con albedrío y no anhelar

que en estos momentos aliados a los míos los pueda soñar.




Ni tu porte celestial de reina, ni tu gallardo caminar

son los causantes de esta desmedida admiración,

lo que mas atrae no es tu belleza de Diosa,

es el alma que llevas dentro de tu afable corazón.




Tu rostro perfecto, liso como el amor y suave cual pasión adolescente,

es una invitación a la caricia timorata y leve;

toda tu agraciada piel, pura como la nieve,

es una oda escrita por la divina mano del omnipotente




Tu voz, etérea en el viento, pero eterna en mi ser,

cual melodía divina, no me cansaría de apreciar,

levantaría ella sola el espíritu de mil hombres o mil naciones

es la misma voz que tuvo Venus para crear sus emociones.




Manos más bellas, jamás tomé

entrelazadas a las mías deberán estar,

para tocarme debieron nacer,

y que no me quede remedio de a tu ser, adorar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario